La gestión de proximidad, clave en la estrategia de humanización

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Editorial Abril 2019, en la revista Metas de Enfermería por Albert Cortés y Pedro Jaén

 

Hablar de management de proximidad (1) es cada vez más frecuente, ya que para los que nos dedicamos a la gestión sanitaria, y más aún como mandos intermedios, es nuestra principal baza a jugar para poder tener a nuestros equipos de trabajo lo más motivados posible, y al mismo tiempo poder atender a todos los requeri­mientos que tanto instituciones como profesionales necesitan.

La humanización está de moda, una moda que no debía haberse abandonado nunca, ya que por diferentes factores el sistema sanitario se podría decir que se ha ido deshumanizando: injusticia social, tecnología, superespecialización, complejidad del sistema, mercantilismo, entre otras. Por ello, muchos profesionales están optando por sumar esfuer­zos para lograr una sanidad respetuosa y humanizada, que haga que los pacientes y familiares se sientan personas al entrar en un ambiente hostil como puede ser el mundo sanitario y con acciones tan sencillas, y a veces olvidadas, como son saludar, presentarse, dar las gracias, hacer sentir a nuestro interlocutor que le prestamos atención y que nos ponemos en su lugar, para así hacerle vivir en un ambiente más agradable (2).

Quienes nos dedicamos a la gestión nos congratulamos del cambio de actitud hacia la humanización ya que somos conscientes que el paciente es el centro del sistema. Además, esta corriente humanizadora no es más que llevar a cabo acciones o actividades de “ser personas”, y eso es lo que somos como seres humanos, seres sociales y que viven en sociedad, y entonces ¿por qué se ha perdido la educación y hasta en ocasiones el respeto? Por ello la gestión debe sumarse a la humanización, porque las políticas de las organizaciones vienen dictadas por sus gestores, y el flujo humanizador ha de fluir de arriba a abajo en los organigramas, ya que no se puede pretender que los profesionales traten de manera humanizada a los pacientes y sus familias y los gestores no sean agentes de humanización en su organización, servicio o unidad.

Si se pretende implantar políticas humanizadoras en gestión se puede empezar a hablar de la conciliación de la vida laboral y personal, la adaptación de horarios y jornadas de trabajo, la adaptación de perfiles y puestos, que los ges­tores practiquen en más medida la empatía y la escucha activa, y se luche para prevenir y combatir el burnout, para empezar. Los gestores tenemos trabajo por hacer, un trabajo que se verá recompensado por los profesionales, ya que son muchos los estudios publicados donde se relaciona el buen clima laboral con la mejora del rendimiento y el des­censo del absentismo. Merece la pena cambiar maneras de actuar para mejorar la calidad asistencial y el rendimiento de los profesionales. Hay que actuar, realizar un cambio de rol importante, implementar la gestión humanizada y con­seguir que el gestor también ejerza la humanización de la gestión.

Así que, ¿intentaremos cambiar? ¿Seremos capaces de ver opciones nuevas de realizar la gestión, de tratar a los pro­fesionales desde la óptica humanista? Las reacciones y los resultados son sorprendentes: implicación, responsabili­dad, pertinencia, calidad. El management de proximidad es esto. Es el cambio necesario.

¿Cuántas veces se ha criticado a una figura gestora, por ejemplo, por creer que ya no piensa como una enfermera? En nuestra opinión creemos que estas afirmaciones se pueden contrarrestar de una manera bien simple: gestionando personas. Siempre nos llenamos la boca con expresiones del estilo: “Los profesionales son el mejor activo de cualquier organización”, así que hagámoslo realidad y demos a los profesionales el rol que les pertenece. Para ello, hay que empezar por tratar al profesional como lo que es, ante todo: una persona (3). Si obviamos este punto de partida, a buen seguro nuestra gestión podrá cumplir algunos de sus objetivos, pero no conseguirá el más preciado por todos: el trato humanizado y per­sonal a los trabajadores. El management de proximidad nos hace estar cerca de nuestros “subordinados” porque les hace sentirse valorados, apreciados, tenidos en cuenta. No es tan complicado ponerse en la piel del profesional, entender sus problemas, sus miedos y sus preocupaciones.

 

Bibliografía

  1. Thevenet M. Le management de proximité, un question d’apprentissage émotionnel. ESKA, Paris; 2006.
  2. Fernández Aguado J. Dirigir personas en la empresa: enfoque conceptual y aplicaciones prácticas. Madrid: Ed. Pirámide; 2007.
  3. Funció Factor Humà. Primer Informe del Barómetro del Factor Humano ¿Cuál es el estado actual de la gestión de personas? 2018 [internet] [citado 8 mar 2019]. Disponible en: https://factorhuma.org/attachments/ article/13778/primer-informe-del-barometro-del-factor-humanonov-2018.pdf

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